La travesía del irlandés: Cuento corto
La travesía del irlandés En el año 1820, el Palacio de Buckingham brillaba como nunca. La reina Isabel celebraba su cumpleaños número setenta con una gran fiesta a la que asistía toda la nobleza inglesa. Los salones estaban llenos de música, risas, luces y mesas repletas de manjares. Nadie sospechaba que, entre los invitados, se ocultaba un ladrón que esa misma noche robaría el tesoro más valioso de la corona: un cofre repleto de joyas. A la mañana siguiente, al notar la desaparición del cofre, la reina estalló de furia. Ordenó una investigación inmediata y exigió castigo ejemplar para el culpable. Sin pruebas claras, la policía acusó a un joven irlandés llamado Miguel Río , quien trabajaba como vendedor de perfumes en Londres. Le plantaron una joya en el bolsillo para inculparlo. Fue arrestado, juzgado rápidamente y condenado a morir decapitado. Miguel era inocente. Desesperado, rezó a Dios pidiendo justicia. El día de su ejecución, usando un pequeño alambre, logró liberarse ...