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Mostrando las entradas etiquetadas como Cuento infantil

Miguel Río y Alicia del país de las Maravillas

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  MIGUEL RÍO Y ALICIA DEL PAÍS DE LAS MARAVILLAS Miguel Río había terminado otra de sus aventuras por tierras lejanas, cuando una tarde, mientras descansaba bajo un roble en Irlanda, escuchó un sonido extraño: tic-tac, tic-tac. No era el típico de un reloj común, sino un eco vibrante que parecía venir del aire mismo. De pronto, una liebre blanca con chaleco se apareció delante suyo. —¡Llego tarde, llego tarde otra vez! —gritó, corriendo entre los arbustos. Miguel, curioso como siempre, lo siguió. Al atravesar un círculo de hongos, todo el bosque se disolvió como si fuese un sueño. Apareció en un mundo de colores imposibles: árboles de cristal, ríos de tinta, y cartas de naipes flotando en el aire. Allí, en medio de todo, una muchacha de vestido azul lo observaba con ojos brillantes. —Bienvenido al País de las Maravillas —dijo Alicia, inclinando la cabeza con una sonrisa—. Tú no eres de aquí, ¿verdad? —Me llamo Miguel Río. Busco respuestas… o tal vez sólo aventuras. Alicia lo tomó d...

Alicia se quedó dormida

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ALICIA SE QUEDÓ DORMIDA Alicia soñaba en medio de la tarde, recostada en una hamaca bajo la sombra de los robles en el bosque de su casa en Londres. Sin darse cuenta, sus párpados se cerraron, y de pronto comenzó a caer. Un túnel blanco, infinito, la arrastraba suavemente hacia las profundidades de la tierra. No sabía qué estaba pasando. Miraba a su alrededor y todo era extraño: su habitación aparecía frente a ella, pero algo era diferente… las paredes crecían hasta el cielo, y ella se veía diminuta, como una muñeca en una caja de gigantes. De repente, el techo se abrió y una cascada de agua lo inundó todo. Alicia, sin saber qué hacer, dobló un barco de papel con sus propias manos y se subió en él, dejándose llevar por la corriente. Navegó directo hacia una cerradura dorada que parecía brillar en medio del caos. Al cruzarla, el agua desapareció como por arte de magia, y al otro lado todo estaba seco y lleno de luz. Ahí la esperaba un conejo blanco, vestido con chaleco y reloj de bo...

El tesoro del duende irlandés

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  EL TESORO DEL DUENDE IRLANDÉS En las verdes colinas de la Isla Esmeralda, donde la hierba parece un océano suave que se mece al ritmo del viento, los duendes bailan cuando la luna se alza sobre el horizonte. Son criaturas alegres, guardianes de secretos antiguos, que celebran con risas y música el espíritu libre de la tierra. Entre ellos, se cuenta la historia de un tesoro escondido, oculto durante miles de años en lo profundo de una cueva de piedra, donde el tiempo parece haberse detenido. Ese tesoro no es solo un cofre rebosante de monedas de oro y joyas centelleantes, sino también la esencia misma de la magia de la isla. Cada moneda guarda un suspiro de las hadas del bosque, cada piedra preciosa encierra el brillo de los amaneceres más puros. La leyenda dice que aquel que lo encuentre y sea digno de poseerlo no solo será rico en bienes, sino también en espíritu y sabiduría. Sin embargo, los corazones codiciosos no pueden resistir la tentación, y muchos han desaparecido en su b...

El tesoro del duende irlandés, cuento infantil

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EL TESORO DEL DUENDE IRLANDÉS Había una vez un granjero que trabajaba en el campo, todos los días se levantaba en su tractor viejo para arar la tierra y poder cultivar lechugas, tomates y papas. Era muy esforzado, su jordana empezaba temprano en la mañana y terminaba a las siete y media de la tarde. El granjero le rezaba a Dios que lo ayudara, tenía una familia numerosa y muy pobre, no podía dejar de trabajar. Con el sol en la espalda el campesino no paraba de manejar su tractor rojo para poder vender sus verduras en la feria. Un día cualquiera, el granjero araba la tierra con un rastrillo, estaba sacando las hojas secas del suelo, cuando de repente abajo de una hojita había un hombrecillo, era un duende irlandés, el granjero no lo podía creer, nunca había visto uno. Tenía un sombrero y traje verde oscuro. El duendecillo se presentó: soy el duende mágico y tienes derecho a tres deseos.  El granjero sorprendido, no dudo en pedir, quiero tener mucho dinero, buena salud y por supuesto...

El granjero y el duende irlandés

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EL GRANJERO Y EL DUENDE IRLANDÉS Había una vez un granjero que vivía en un tranquilo pueblo al pie de una montaña. Un día, mientras recogía hortalizas, tropezó con una brillante moneda de oro que brillaba como el sol. Intrigado, el granjero comenzó a excavar y descubrió un tesoro oculto bajo un arcoíris que se formaba cerca de una cascada en el bosque encantado.  Se decía en la leyenda que un duende irlandés guardaba el tesoro y sólo lo entregaba a aquellos de buen corazón. Curioso y emocionado, el granjero decidió investigar. Entonces, siguió el camino del arcoíris mágico que lo llevó a una hermosa casa escondite construida entre los árboles.  Cuando llegó, el duende apareció. Era pequeño y tenía un sombrero y traje verde. "Has encontrado mi tesoro," dijo el duende. "Pero solo te lo entregaré si demuestras tu bondad." El granjero, amable y generoso, decidió ayudar al duendecillo a cuidar del bosque, plantando más árboles y cuidando de los animales. El duende, impre...

EL TESORO DEL DUENDE IRLANDÉS

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  EL TESORO DEL DUENDE IRLANDÉS   Un duende irlandés, venía caminando tranquilamente, por el bosque encantado, a la orilla de un río cristalino. El duende estaba fumando su pipa de madera, tabaco con olor a vainilla. Iba camino a su casa, al final del bosque, trabajaba como zapatero en el pueblo más cercano, ya era tarde, solamente quería llegar a su casa y contar sus monedas de oro amarillo. Era muy avaro, no le gustaba compartirlas con nadie. Hasta que un día un granjero llamado Miguel Carmona, venía de regreso de su trabajo a su casa, entonces quiso acortar camino, y entró por el bosque mágico. El camino era de tierra, habían mariposas de colores, los árboles frondosos proporcionaban sombra, y los pájaros no dejaban de gorjear. El granjero venía pensando en sus problemas económicos, no sabía como pagar las deudas que le debía al banco. Su familia era pobre y numerosa.  Repentinamente empezó a llover, por lo tanto, el granjero aceleró su paso y comenzó a correr, an...

EL TESORO DEL GIGANTE EGOÍSTA

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  EL TESORO DEL GIGANTE EGOÍSTA Había una vez un gigante egoísta que vivía en un castillo de piedra en el cielo. Este gigante tenía una gallina que ponía huevos de oro, pero se negaba a compartirlos con nadie. Un día un joven llamado Miguel Río, descubrió una escalera mágica que lo llevaba hasta las nubes, directo al castillo del gigante. Miguel sabía que el gigante nunca le permitiría llevarse los huevos de oro, así que decidió robarse la gallina con mucha astucia. Miguel entró en la noche mientras el gigante dormía y se llevó la gallina en una carretilla. Pero cuando el gigante desperto, se dio cuenta que no estaba, y quizo investigar que había pasado. La buscó por todo el castillo pero no la encontró. Enfurecido empezó a gritar: Fi fa fo fu, quien tiene mi gallina dorada. Miguel regresó a su casa con la gallina mágica que ponía huevos de oro, pero pronto se dio cuenta de que el gigante vendría a por el, y fue a regresar la gallina al castillo celta en el cielo. Pero sin antes qu...

LA GRANJA DE LOS ANIMALES

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  LA GRANJA DE LOS ANIMALES Había una vez una mujer llamada María que se fue de vacaciones a Chillán, al sur de Chile. Se quedaba en una cabaña a orillas de un lago gigante, en un bosque maravilloso. María fue al pueblo a comprar comida, y encontró la única carnicería que estaba abierta. Le preguntaron que quería, y que eligiera algún animal para su sacrificio. Habían ganzos, patos, gallinas y chanchitos. María se sorprendió que los animales estuvieran vivos, y no pudo comprar, le daba pena matar alguno para poder almorzar. Finalmente se llevó la longaniza, el único producto que el animal ya estaba muerto. Y se fue feliz a su casa a cocinar, pensando en su imaginación, que no era una persona tan malvada.

LA MAGIA BLANCA DE MERLÍN

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  LA MAGIA BLANCA DE MERLÍN  Merlín era el mago más poderoso de Europa, conocido por sus brujerías y conjuros de magia blanca. Se decía que tenía el poder de cambiar la forma de las cosas y de predecir el futuro. En la leyenda del Rey Arturo, Merlín era el consejero y mentor del joven rey. Fue él quien guió a Arturo para encontrar la espada de Excalibur y formar la Mesa Redonda, un grupo de caballeros que luchaban por la justicia y la paz. Merlín también tenía un libro de magia que guardaba con mucho cuidado. En él había conjuros y hechizos poderosos que solo podían ser usados por aquellos que merecían su confianza. Se decía que Merlín tenía un poder especial sobre las aves, y que podía convertirse en halcón, y volar por el cielo azul mirando todo desde las alturas.  La historia del Mago Merlín y sus habilidades mágicas ha sido contada en muchas historias y cuentos a lo largo de los años, convirtiéndose en una leyenda en los libros de literatura universal. 

EL TESORO PERDIDO DE LAS MONTAÑAS

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EL TESORO PERDIDO DE LAS MONTAÑAS   Había una vez un joven llamado Josh Gibson que siempre había soñado con encontrar pepitas de oro en las montañas de su pueblo, en Estados Unidos. Desde pequeño había escuchado historias sobre la fiebre del oro, y el tesoro que se escondía en las profundidades de la tierra. Un día mientras caminaba por el río mágico de la región, Josh notó algo brillando en el agua. Con mucha emoción se acercó y descubrió que se trataba de una pequeña pepita de oro. Desde ese momento, su pasión por el oro amarillo se convirtió en su principal objetivo. Comenzó a trabajar en una mina cercana, aprendiendo todo lo que podía sobre la extracción de oro. Con el tiempo, su esfuerzo y dedicación dieron frutos, y encontró una gran veta de oro en las montañas. Pero la suerte de Josh no duró mucho tiempo. Un día, mientras trabajaba en la Mina del irlandés, un grupo de bandidos lo atacó y lo dejó colgado de una cuerda. Por fortuna, fue rescatado a tiempo por sus compañeros de...

El tesoro del duende irlandés

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El tesoro del duende irlandés En las verdes colinas de la Isla Esmeralda, donde los  duendes bailan y juegan, se esconde un tesoro en una  cueva oculta, un secreto guardado por miles de años. Un duende astuto con risa traviesa, ha sido su guardián por generaciones, protegiendo el oro y las joyas brillantes, de codiciosos ladrones y malvados bandidos. El tesoro del duende es más que riqueza, es la magia del pueblo de la colina, es la alegría en sus corazones, y la danza que nunca se detiene. Si alguna vez te aventuras en la gran Isla Esmeralda, busca al duende de los tréboles, quizás te lleve a la cueva escondida, donde el tesoro espera su próximo dueño . Pero ten cuidado, viajero audaz, no te dejes engañar por el duende bromista, pues su tesoro es para aquellos dignos, de amar la Isla Esmeralda y su belleza sin igual. Miguel Carmona, Chile