La Leyenda del Búfalo Blanco
La Leyenda del Búfalo Blanco En las inmensas praderas del norte, donde el cielo parece no tener fin y el viento acaricia las hierbas altas, vivía desde tiempos antiguos una tribu cheyenne. Su vida estaba guiada por el sol, la luna y las historias que los ancianos contaban alrededor del fuego. Entre todas esas historias, había una que brillaba con un significado especial: la leyenda del búfalo blanco. Los sabios decían que el búfalo blanco no era un animal común, sino un mensajero sagrado, una señal enviada por los dioses para anunciar tiempos de paz, salud y prosperidad. Verlo era un honor; encontrarlo, una bendición eterna para todo el pueblo. Muchos guerreros, fuertes y valientes, salieron en su búsqueda con lanzas y arcos, pero ninguno logró siquiera divisar su sombra. El búfalo blanco solo se mostraba a quien tuviera el corazón puro. Entre los jóvenes de la tribu vivía un muchacho llamado Caminante Silencioso. Era huérfano y de pocas palabras, pero poseía una mirada serena...