La leyenda del hombre lobo: Cuento corto
La leyenda del hombre lobo Michael River trabajaba como repartidor de supermercado. Un día le correspondió entregar unos pedidos en una antigua casa de madera ubicada en un barrio residencial poco concurrido, lejos de la ciudad. Cuando terminó de descargar las bolsas, una anciana salió a recibirlo. —Joven, ¿podría ayudarme a arreglar la cerca de la entrada y cortar el pasto? Le pagaré unos billetes extra —le dijo. Michael aceptó. Durante toda la tarde trabajó bajo el sol reparando la cerca y dejando el jardín impecable. La señora quedó muy agradecida. —Eres un muchacho muy amable. Dime, ¿a qué te dedicas además de repartir pedidos? —Me gusta escribir poesía —respondió Michael con una sonrisa. La anciana lo observó con atención. En realidad, era una poderosa bruja celta, aunque Michael no tenía forma de saberlo. —Entonces tengo algo para ti. La mujer entró en la casa y regresó con un viejo libro encuadernado en cuero verde. —Es un libro de poesía y magia celta. Considéralo un reg...