El granjero y el duende irlandés: Cuento corto
EL GRANJERO Y EL DUENDE IRLANDÉS Había una vez un viejo granjero llamado Manuel que vivía junto a su familia en Peñaflor. Todos los días se levantaba muy temprano para trabajar en el campo, donde cultivaba zapallos, choclos, tomates, pimentones y lechugas. Su fiel perro Chocolate siempre lo acompañaba durante las largas jornadas. Aunque Manuel trabajaba mucho, el dinero apenas le alcanzaba para mantener a su familia y pagar las cuentas. Tenía varias deudas y soñaba con tener algún día su propio campo. Sin embargo, nunca perdía completamente la esperanza. Una tarde, después de terminar su trabajo, Manuel se sentó bajo un manzano para descansar. Mientras contemplaba el atardecer, vio que una hoja se movía de manera extraña. Se acercó y, al levantarla, descubrió a un pequeño duende irlandés de barba pelirroja, sombrero y traje verde. —¡Me has encontrado, granjero! —exclamó el duende—. Por eso tienes derecho a pedir un deseo. Manuel no tuvo que pensarlo demasiado. —Quiero un cofre ll...