El granjero y el duende irlandés, cuento
EL GRANJERO Y EL DUENDE IRLANDÉS Un duende irlandés iba caminando tranquilamente por el bosque encantado, a la orilla de un río cristalino. El duende estaba fumando su pipa de madera, tabaco con olor a vainilla. Iba camino a su casa al final del bosque, trabajaba de zapatero en el pueblo más cercano, ya era tarde, y el duende quería llegar a su casa a contar sus monedas de oro amarillo. Cada vez que había una guerra en alguna parte de Europa, el duendecillo llegaba al último y se quedaba con los tesoros que enterraban las personas en peligro bajo tierra, para que así el enemigo no pudiese robarles. El duende coleccionaba todo tipo de moneditas de oro pero no las gastaba, era muy avaro y codicioso, no le gustaba compartirlas con nadie. Hasta que un día un granjero llamado Miguelito, iba de regreso de su trabajo a su casa, entonces quiso acortar camino y entró por el bosque mágico. El camino era de tierra y habían mariposas de colores volando por todos lados, los árboles se movían con el...